En una enorme mansión en las afueras, Tinoco, alias "El Tractor", está sentado frente a un descomunal televisor viendo una película sobre pilotos acrobáticos. Su padre, Don Titino Tinoco, entra al salón con cara de pocos amigos.
Don Titino: (mirando molesto) ¡Floro! ¿Qué estás haciendo?
Floro: (sin quitar los ojos del televisor) Papá, mira esto… esos pilotos hacen piruetas en el aire como si fueran mariposas gigantes. Es increíble.
Don Titino: (suspirando) No me digas que ya estás pensando en algo tonto otra vez.
Floro: (con entusiasmo) ¡No es tonto! Voy a organizar mi propia exhibición de acrobacias aéreas. Será épica, papá. Todos vendrán a verme volar. Incluso podrías cobrar entrada.
Don Titino: (con tono sarcástico) Ah, claro, porque lo que necesito es más gente viendo cómo arruinas mis propiedades. ¿Dónde piensas hacer esta "gran exhibición"?
Floro: (riendo nerviosamente) Bueno… pensé que sería genial hacerlo aquí mismo, en Villa Feliz. Tal vez cerca de esa peluquería famosa… ¿cómo se llama?
Don Titino: (interrumpiendo) ¿El Rizo de Oro? Por favor, dime que no vas a involucrar a esa gente.
Floro: (ignorándolo por completo) ¡Exacto! Esa es perfecta. El techo plano de la peluquería será ideal para un aterrizaje espectacular.
Mientras tanto, en la peluquería El Rizo de Oro, Doña Borola está ideando uno de sus típicos proyectos extravagantes. Esta vez, quiere convertir la peluquería en un centro cultural donde todos puedan disfrutar de arte moderno… aunque nadie le haya pedido eso.
Doña Borola: (hablando sola mientras barre el suelo) Así es, cariño. Primero pondré un mural gigante en el techo, luego instalaré luces de colores y… ¡Oh! Podría incluso traer un avión decorativo para darle un toque futurista.
En ese momento, Floro irrumpe en la peluquería con su traje de aviador y gafas enormes, seguido de su madre, quien trata de calmarlo.
Floro: (agitando los brazos) ¡Doña Borola! ¡Soy yo, Floro! He venido a pedirle permiso para usar su peluquería como escenario para mi exhibición aérea. Va a ser LEGENDARIO.
Doña Borola: (sorprendida pero intrigada) ¿Un avión en MI peluquería? Hmm, interesante… pero solo si prometes que dejarás el lugar mejor de lo que estaba. Además, quiero participar. Haré una coreografía especial mientras tú vuelas.
Floro: (emocionado) ¡Claro que sí! Usted puede cantar su canción favorita mientras yo hago loopings. ¡Será la combinación perfecta!
Regino Borrón: (desde atrás, preocupado) Amor, ¿qué estamos haciendo? Esto no va a terminar bien…
La noticia de la exhibición se extiende rápidamente por todo en Barrio. Gente de todas partes comienza a llegar para presenciar el evento. Mientras tanto, Floro está revisando su diminuto avión monoplaza junto a su mecánico personal, quien parece igual de torpe que él.
Mecánico: (rascándose la cabeza) Señor Floro, creo que el motor hace un ruido extraño. Tal vez deberíamos probarlo antes de…
Floro: (interrumpiendo) ¡Tonterías! Este bebé nunca falla. Además, si algo sale mal, siempre puedo apretar el botón rojo.
Mecánico: (confundido) ¿Qué botón rojo?
Floro: (señalando al azar) ¡Ese! El que dice "No Presionar".
Por otro lado, Doña Borola ha transformado completamente la fachada de la peluquería. Ahora tiene carteles luminosos que dicen "Bienvenidos al Espectáculo Aéreo de Floro & Borola" y ha instalado asientos improvisados hechos de cajas de madera. Regino observa todo con cara de preocupación.
Regino: (susurrando) Esto va a ser un desastre...
El día de la exhibición llega. La multitud está emocionada, aunque algunos parecen dudar de las habilidades de Floro. Doña Borola está lista con su micrófono, vestida con un traje brillante lleno de lentejuelas.
Doña Borola: (dirigiéndose a la audiencia) ¡Damas y caballeros, niños y niñas, prepárense para el espectáculo más grandioso de sus vidas! Les presento… ¡al incomparable Floro Tinoco, alias EL TRACTOR!
Floro aparece corriendo hacia el avión, saludando exageradamente a la multitud. Sube al avión y enciende el motor, que inmediatamente empieza a rugir de forma alarmante.
Floro: (gritando desde el avión) ¡Aquí vamos, pueblo de Villa Feliz! Prepárense para gritar de emoción.
El avión despega, pero rápidamente queda claro que Floro no tiene idea de lo que está haciendo. Hace giros bruscos, caídas repentinas y finalmente…
Con un estruendo ensordecedor, el avión de Floro choca directamente contra el techo de la peluquería El Rizo de Oro. Todo el mundo queda en silencio mientras polvo y escombros caen sobre ellos.
Doña Borola: (mirando incrédula) Bueno… al menos ahora tenemos un avión en el techo. ¿Quién necesita murales cuando puedes tener ESTO?
Floro emerge del avión cubierto de yeso y sonriendo como si nada hubiera pasado.
Floro: (riendo) ¡Lo logré! Prometí un aterrizaje espectacular y aquí está.
Don Titino llega corriendo, furioso.
Don Titino: (gritando) ¡FLORO! ¡MI AVIÓN! ¡MI DINERO! ¡Y AHORA TAMBIÉN LA PELUQUERÍA DE ESTOS POBRES DESGRACIADOS!
Doña Borola: (defendiendo a Floro) Tranquilo, señor Tinoco. Fue un accidente artístico. Además, ahora tengo una nueva atracción turística. ¡Podemos cobrar boletos para ver el avión incrustado!
Regino: (suspirando) Esto es exactamente lo que temía…
Aunque inicialmente enfadado, Don Titino decide no castigar a Floro esta vez porque, sorprendentemente, la peluquería recibe visitantes de toda la ciudad gracias al avión en el techo. Doña Borola aprovecha la oportunidad para lanzar un nuevo negocio llamado "Turismo Aéreo Cultural". Floro, por su parte, sigue soñando con nuevas aventuras aéreas.
Floro: (mirando hacia el cielo) Algún día, construiré un cohete. Imagínense el espectáculo.
Doña Borola: (riendo) Y yo seré la primera astronauta cantante.
Regino: (resignado) Solo espero que el próximo proyecto no implique cohetes ni explosiones…
Todos ríen mientras la cámara se aleja lentamente, mostrando el absurdo panorama del avión incrustado en el techo de la peluquería.
Fin.

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