La Noche Gótica en el Callejón del Cuajo" Merlina

 

Un Encuentro Inesperado

Todo comienza en una noche neblinosa y algo espeluznante en el famoso Callejón del Cuajo número chorrocientos chochenta y chocho. La Familia Burrón está reunida en su hogar, aunque cada miembro está ocupado con sus actividades habituales:

- Doña Borola: (mirándose en el espejo) Ay, Regino, deja eso. Estoy pensando en hacerme un peinado nuevo, algo más... gótico.

- Macuca: (leyendo una revista) Mamá, el estilo gótico no es para ti. Además, ya tienes suficiente drama en tu vida.

- Fóforo Cantarranas: (tocando su mandolina) Yo creo que mamá se vería genial con un vestido negro y un velo oscuro.

- Wilson: (ladrando nerviosamente mientras observa por la ventana)

 

De pronto, alguien llama a la puerta. Cuando Don Regino abre, se encuentra con una joven pálida, vestida de negro, con trenzas largas y una sonrisa siniestra. Es Merlina Addams.

 

- Merlina: Buenas noches. Me llamo Merlina Addams. Estoy aquí porque escuché rumores sobre una familia peculiar que vive en este callejón. Pensé que podríamos congeniar.

- Doña Borola: (sorprendida) ¡Ay, qué elegante eres, jovencita! ¿Eres actriz? ¿O bailarina de danzón?

- Merlina: (con una leve sonrisa) No exactamente. Soy parte de una familia que celebra lo macabro y lo único. Y ustedes parecen... interesantes.

Antes de que puedan responder, una sombra alta y elegante aparece detrás de Merlina. Es el Conde Satán Carroña, acompañado de su esposa Cadaverina, el mayordomo verde Narciso "Chicho" y la vampira Pinga Diabla.

 

- Satán Carroña: (con voz seductora) Vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Una familia de humanos tan vivos y coloridos. Qué curioso.

- Cadaverina: (frunciendo el ceño) Satán, dijiste que íbamos a buscar sangre fresca, no a socializar.

- Narciso: (bostezando) Después de cientos de años sin dormir, todo me parece igual de aburrido.

- Pinga Diabla: (flotando alrededor de Merlina) Oh, qué linda chica. Creo que me gustas más que las demás víctimas.

La Familia Burrón y Merlina intercambian miradas, preguntándose en qué lío acaban de meterse.

El Plan de Satán Carroña

El Conde Satán Carroña explica que estaba buscando nuevas formas de entretenerse y decidió visitar el Callejón del Cuajo después de escuchar historias sobre la peculiaridad de los Burrón. Sin embargo, cuando ve a Merlina, decide que sería divertido organizar una competencia entre los humanos y los seres sobrenaturales para ver quién es más "peculiar".

- Satán Carroña: (sonriendo maliciosamente) Propongo un reto: cada grupo debe demostrar quién es más extraño, divertido y único. El perdedor... tendrá que cumplir con un castigo especial.

- Merlina: (alzando una ceja) ¿Un castigo especial? Suena interesante. Acepto.

- Doña Borola: (preocupada) ¿Y si nos piden que cantemos ópera? ¡No sé cantar!

- Don Regino: (riendo) Tranquila, Borola. Si perdemos, seguro encontraremos una manera de escapar.

- Fóforo: (emocionado) ¡Esto será divertido! Podemos usar mi mandolina para impresionarlos.

- Wilson: (ladrando animadamente)

 

Competencias Extrañas

La primera prueba consiste en crear un ambiente gótico utilizando solo objetos del hogar. Los Burrón trabajan juntos para transformar su sala:

- Doña Borola: (colgando sábanas negras) Esto quedará perfecto. ¡Parecerá una mansión embrujada!

- Macuca: (decorando con velas) Solo espero que nadie prenda fuego a la casa.

- Regino Jr. "El Tejocote": (ajustando una calavera de plástico) Papá, creo que esto se ve demasiado... normal.

- Fóforo: (tocando una melodía triste) Agreguemos un poco de música tétrica.

Por otro lado, Merlina y sus amigos crean un ambiente naturalmente espeluznante con telarañas, murciélagos falsos y una pequeña bruma artificial.

La segunda prueba es una competencia de baile. Doña Borola intenta impresionar con un paso de danzón, pero termina tropezando y cayendo en los brazos de Satán Carroña.

- Satán Carroña: (sorprendido) ¡Vaya! Esta señora tiene energía.

- Doña Borola: (coqueta) Claro que sí, guapo. Tengo mucha práctica.

 

Merlina, por su parte, realiza un vals macabro con un esqueleto animado, dejando a todos boquiabiertos.

 

Caos y Risas

En la tercera prueba, los equipos deben contar historias terroríficas. Cadaverina relata una historia sobre un esqueleto que nunca pudo encontrar su tibia perdida, mientras que Narciso habla de sus siglos de insomnio. Por otro lado, Fóforo inventa una historia sobre un bombardón encantado que persigue a músicos hasta el fin de los tiempos.

- Pinga Diabla: (riendo) Esa historia del bombardón fue genial. Creo que ganaron puntos por originalidad.

- Merlina: (sonriendo) No está mal para unos humanos tan vivos.

Finalmente, llega la última prueba: una competencia de cocina. Los Burrón preparan pozole negro (con ayuda de Doña Borola), mientras Merlina y sus amigos hacen un pastel de gusanos.

- Don Regino: (probando el pastel de gusanos) ¡Esto sabe a... nostalgia!

- Merlina: (divertida) Supongo que eso es un cumplido.

 

Lecciones y Despedida

Después de todas las pruebas, el jurado (compuesto por Pinga Diabla y un búho parlante) declara un empate. Nadie pierde ni gana, pero todos aprenden algo valioso:

- Merlina: (reflexionando) Tal vez lo peculiar no se trata de ser diferente, sino de aceptarse tal como uno es.

- Doña Borola: (suspirando) Pues yo siempre he sido única. Solo necesitaba un público que me entendiera.

- Satán Carroña: (murmurando) Quizás debería dejar de buscar sangre fresca y dedicarme a organizar competencias.

Antes de irse, Merlina y los Burrón intercambian regalos. Merlina les da una miniatura de su mano de tortura, mientras que Doña Borola le regala un pañuelo bordado con flores negras.

- Merlina: Gracias por esta noche. Nunca olvidaré a esta familia.

- Fóforo: (tocando su mandolina) Ni nosotros a ti, Merlina.

 

Una Despedida Especial

De vuelta en casa, la familia Burrón reflexiona sobre su encuentro con Merlina y los seres sobrenaturales. Aunque todo parece igual que antes, algo ha cambiado dentro de ellos: ahora valoran aún más su peculiaridad y su capacidad para enfrentar cualquier desafío con humor.

- Don Regino: (sentado en su sillón) Bueno, familia, esta noche fue inolvidable. Gracias a todos por hacerlo tan especial.

- Doña Borola: (abrazando a Wilson) ¡Y gracias a ti también, mi perrito fiel!

- Fóforo: (cantando) "La Noche Gótica en el Callejón"... ¡Esta es mi nueva canción favorita!

 

Queridos amigos lectores y fans de La Familia Burrón:

Esperamos que hayan disfrutado de esta aventura tan peculiar, junto a nuestros queridos personajes y sus nuevos amigos góticos. 

La magia de Gabriel Vargas sigue viva en cada página y cada historia que compartimos. Gracias por acompañarnos en este viaje lleno de caos, humor y corazones grandes.

¡Nos vemos pronto con más historias de la familia más entrañable de México!


Publicar un comentario

0 Comentarios