Cierto día, en el pintoresco y siempre bullicioso Callejón del Cuajo, la vida de Briagoberto Memelas, el cacique de La Coyotera, estaba a punto de dar un giro inesperado. Este personaje extravagante, conocido por su habilidad para manejar conflictos con su "aguante para la baba de oso" (léase: pulque), se encontraba en una situación bastante complicada.
El Gran Escape
En La Coyotera, Briagoberto corría desesperadamente mientras
sus detractores lo perseguían. Había metido la pata en uno de sus típicos
arreglos políticos y ahora temía por su seguridad.
—¡Ay, Dios mío! ¡Tengo que huir antes de que me atrapen!
—gritó Briagoberto, empacando apresuradamente algunos de sus objetos más
preciados: un sombrero enorme, una botella de pulque y su inseparable estola.
Desde afuera, se escuchaban voces gritando:
—¡Ahí está Briagoberto! ¡No lo dejen escapar!
Desesperado, Briagoberto tomó el primer camino que encontró
hacia el Callejón del Cuajo, donde esperaba encontrar refugio en casa de los
Burrón, sus viejos amigos.
Refugio en el Callejón del Cuajo
Cuando llegó al Callejón del Cuajo, Briagoberto tocó la
puerta de la casa de los Burrón con urgencia. Borola Tacuche de Burrón abrió la
puerta, sorprendida al verlo.
—¡Briagoberto! ¿Qué haces aquí? —preguntó Borola, cruzándose
de brazos.
Jadeando y aún nervioso, Briagoberto respondió:
—Borola, necesito tu ayuda. Me están persiguiendo en La
Coyotera y necesito un lugar donde esconderme.
Borola lo miró pensativa por un momento. Sabía que
Briagoberto era un personaje peculiar, pero también un amigo leal cuando se lo
proponía.
—Está bien, Briagoberto. Puedes quedarte aquí, pero tendrás
que seguir nuestras reglas —dijo Borola con firmeza.
La Convivencia Cotidiana
Briagoberto se instaló en la casa de los Burrón, pero su
estancia no pasó desapercibida. Desde el primer día, comenzaron las situaciones
cómicas.
Una mañana, Briagoberto decidió ayudar en la cocina, algo
que rápidamente demostró ser una terrible idea.
—¡Briagoberto! ¡Eso no es cómo se hace una tortilla! —gritó
Borola desde el fregadero.
Con la cara llena de harina y las manos manchadas de masa,
Briagoberto intentó defenderse:
—¡Lo siento, Borola! ¡Solo quería ayudar!
Mientras tanto, Foforito, siempre travieso, decidió jugarle
una broma a Briagoberto mientras este estaba ocupado en el baño.
—Macuca, vamos a ponerle tinta en la toalla de Briagoberto
—susurró Foforito con una sonrisa maliciosa.
Macuca, aunque reacia al principio, no pudo evitar reírse
ante la ocurrencia.
Cuando Briagoberto salió del baño, se encontró con la cara y
las manos completamente manchadas de tinta.
—¡Ay, niños! ¡Esto no tiene gracia! —exclamó Briagoberto,
molesto pero incapaz de mantenerse serio por mucho tiempo.
La Visita Inesperada
Durante su estancia, Briagoberto recibió una visita
inesperada: Don Juanón Teporochas, el cacique de San Cirindango de las Iguanas,
llegó con buenas noticias.
—¡Briagoberto! ¡Tengo buenas noticias! El peligro ha pasado.
Ya puedes regresar a La Coyotera —anunció Don Juanón con una sonrisa.
Briagoberto suspiró aliviado.
—¡Gracias, Don Juanón! No sabes cuánto te agradezco esta
noticia.
Borola, siempre práctica, aprovechó el momento para
organizar una pequeña celebración.
—¡Vamos a celebrar! Briagoberto, ha sido un buen huésped,
aunque un poco torpe —dijo Borola con una sonrisa.
Regino, el patriarca de la familia, le dio una palmada
amistosa en la espalda.
—Cuídate, Briagoberto. ¡Y no te metas en más líos!
Un Regalo Sorpresa
Días después de la partida de Briagoberto, la familia Burrón
recibió una sorpresa inesperada: varios barriles de pulque enviados
directamente desde La Coyotera como agradecimiento.
—¡Miren lo que nos envió Briagoberto! ¡Barriles de pulque!
—exclamó Borola, emocionada.
Regino, riendo, propuso:
—¡Qué detalle! ¡Vamos a celebrar!
Así, la familia Burrón y los vecinos del Callejón del Cuajo
organizaron una gran fiesta en honor a Briagoberto. Foforito, levantando una
copa, brindó:
—¡Por Don Briagoberto, gracias por los barriles de pulque!
¡Eres el mejor!
Borola, sonriendo, concluyó:
—Siempre es bueno tener amigos como Briagoberto. ¡Salud por
la amistad y las aventuras!
Moraleja
Esta divertida aventura nos recuerda la importancia de la
amistad, la hospitalidad y el humor en los momentos difíciles. A través de
situaciones cómicas y momentos emocionantes, Briagoberto demostró que, con el
apoyo de amigos, se pueden superar cualquier desafío y encontrar siempre un
motivo para reír.
Fin. 😊

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