La familia Burrón Tacuche
Los
Burrón son una típica familia de clase baja que vive en una vecindad en
la Ciudad de México, D.F, ubicada en el "Callejón del Cuajo número
chorrocientos chochenta y chocho".
Sus
integrantes son: el sr. don Regino Burrón, peluquero de profesión y
propietario de la peluquería "El Rizo de Oro", la sra. Borola Tacuche de
Burrón, la srita. Macuca Burrón Tacuche, el joven Regino Burrón
Tacuche, el niño Foforito Cantarranas (adoptado por los Burrón) y la
mascota de la familia, el perrito Wilson.
Doña Borola Tacuche de Burrón
Es
la jefa de la familia y el personaje principal de la historieta. Borola
Tacuche nació en el seno de una muy rica y reconocida familia de la
ciudad de México. Desde pequeña se distinguía por ser traviesa y
alocada, metiendo en problemas a sus amigos, en especial a Regino
Burrón. Borola y Regino se procuraban mucho, a pesar de pertenecer a
clases sociales distintas, y la tía y tutora de la niña, la señora
Cristeta Tacuche, tenía en gran estima al pequeño Regino por ser un niño
serio, educado y trabajador. En algún momento de su juventud, Borola se
enamoró del pobretón de Regino, desdeñando una plétora de acaudalados
pretendientes en favor de su "chaparrín". Cristeta respetó la decisión
de Borola.
A
pesar de su edad (lo cual es un tema tratado con poca continuidad en la
historieta), se considera extremadamente atractiva, contoneándose en la
calle para deleite del "sexo horroroso" de una manera que a su familia,
especialmente a su esposo y a su hija, avergüenza. Alega haber sido una
gran vedette del los teatros, y más de una vez ha vuelto al negocio de
"encueratriz", aunque la mayoría de sus antiguos amigos y patrones la
consideran ya fuera de edad. El ser llamada vieja la molesta de
sobremanera, alegando que es "una chica del siglo veintiuno"
razonamiento que le permite no limitarse y explorar oficios tan diversos
como piloto de carreras, luchadora enmascarada, ingeniera empirica.
Creativa,
impulsiva y extrovertida, siempre se mete en problemas, con el fin de
sacar a la familia de su eterna pobreza, además de que por su buen
corazón, siempre intenta ayudar a las demás personas dentro de la
vecindad en la que habita (aunque en ocasiones también trata de sacar
provecho a sus costillas), personas que también viven en condiciones
paupérrimas. Borola representa el espíritu y la inventiva del mexicano,
sabiendo salir adelante en cuanto proyecto inverosímil se le mete entre
manos. Algunas de sus invenciones y proyectos incluyen un helicóptero de
madera movido por un motor de lavadora; un cañón para viajes
personales; un teleférico; una red alterna de transporte subterráneo;
cazar avestruces del zoológico para la cena navideña; cocinar albóndigas
hechas de periódico, gorgojos de frijol y llantas de auto; hacer un
caldo de trozos de llantas de auto y polvo de caucho; usar el patio de
su vecindad como alberca; asaltar tiendas departamentales al estilo del
viejo oeste, y cientos de aventuras más, la mayoría de las cuales
terminan con cientos de heridos y/o la señora Borola en prisión. Incluso
en una ocasión llegó a extirparse el esqueleto del cuerpo, pues le
asustaba "traer dentro una calaca".
A
pesar de tener un buen corazón, Borola es también ambiciosa y pronta
para los pleitos. Es notable su fuerza y habilidad (Lucha libre, experta
en artes marciales y en "patin yucateco") para la pelea callejera,
llegando a someter a la vez a varios hombres de mayor tamaño que ella,
aunque no sin sus consecuencias. Acostumbra llevar una plancha de hierro
o la mano del metate en su bolso de mano, y para situaciones más
extremas no tarda en echar mano de su siempre fiel "mosquetón", cargado
con balas expansivas. A pesar de esto, las vecinas siempre la buscan a
ella para que les dé consejo o resuelva sus problemas, pues la
consideran una persona inteligente y de buen juicio, así como una
refinada dama "de la alta".
Y
aún así no deja de ser una excelente mujer, ama de casa que se da su
tiempo para cumplir con los deberes de la casa y estar vigilante de la
educación y conducta de sus hijos, a los cuales defiende como "león de
melena negra", experta cocinera que crea increíbles platillos con el
limitado gasto diario que le da su chaparrín esposo, famosa por sus
suculentas comidas de campaña, las cuales prepara en menos de 5 minutos y
que invariablemente espera perfectamente arreglada y emperifollada para
comer a las 2 de la tarde a su esposo e hijos que llegan a hacer por la
vida. Extremadamente celosa, no permite que ninguna "lagartona" ronde
alrededor de su Regino.
Con
personalidades y caracteres tan diferentes lo unico que los mantiene
unidos es el amor y respeto que se profesan mutuamente y su debilidad
por el baile de cualquier estilo pues ambos son buenísimos para sacarle
chispas a las pistas de baile.
Don Regino Burrón
Don Regis es el padre de la familia, peluquero de
profesión, propietario del negocio "El rizo de Oro". Su tarea como jefe
de la familia es llevar el dinero producto de su trabajo y poner freno a
las locuras de su esposa Borola. De carácter reposado y conservador,
puede llegar a ser apocado (de lo cual su esposa siempre lo acusa), sin
embargo, todos están de acuerdo que su marca es la decencia, la
honestidad y la respetabilidad.
Regino fue amigo de Borola desde niño, aunque sus familia diferían en clase social.
La situación económica de Regino empeoró tras la muerte de su padre,
ante lo cual abandonó sus estudios para dedicarse al negocio familiar de
"rapabarbas". Al quedar huérfanos, los hermanos de Regino fueron a
vivir con ciertos tíos en provincia, mientras que el joven Burrón
permaneció en la capital a cargo del negocio. Inicialmente, su intención
de pretender a Borola fue rechazada por la familia de ésta, pero
después Cristeta reconoció y respaldo su relación.
A pesar de que su familia vive en la más completa pobreza, el orgullo de
Regino le impide aceptar la ayuda de su riquísima tía política, usando
los recursos de ésta sólo en situaciones de gran emergencia; lo mismo
ocurre con sus amigos los Tinoco. Es patente su molestia con Borola
cuando ésta trata de buscar trabajo o de llevar a cabo un proyecto para
ayudar en la casa, alegando que, como el marido, es su deber el traer el
sustento diario (el que Borola constantemente busque colocación como
bailarina exótica no ayuda mucho). Aunque su peluquería de
estilo tradicional recibe menos clientes cada día, Regino es reticente a
cambiar de giro, o de estilo siquiera, lo cual no impide que de cuando
en cuando salga a vender cosméticos hechos en casa o a arreglar mascotas en casas pudientes cuando la situación es muy crítica.
Fóforo Cantarranas
En realidad, Foforito es hijo adoptivo de esta humilde y humana familia. Foforito, al igual que Regino chico, es ayudante de Regino en "El Rizo de oro", peluquería de la que éste consumado maestro de la tijera está a cargo, y que constituye el sustento de la familia.
El
verdadero padre de Foforito es Don Susano Cantaranas, pepenador y
consumado borracho quien prácticamente abandonó al niño desde pequeño en
manos de esta familia. Cada que puede recurre al chantaje para "vender"
a su hijo (aunque esto ha ido cambiando con el paso del tiempo). De
cualquier manera, Fóforo es un miembro más de los Burrón, pues es
querido y tomado como tal, y se le puede considerar como un auténtico
Burrón. La mama biologica de Foforito es Lucy Yadira (a) "la Gitana" (La
Familia Burron, tomo 2 pag.33-T y tomo 9 pag.30-L, Ed. Porrua)
Foforito
es un excelente niño. Además de ayudar a su papá en la peluquería junto
con su hermano "El Tejocote", es un estudiante y amante de la música.
Toca la mandolina, que es una especie de banjo o guitarra. Este pequeño
de noble corazon estudia musica en la academia del maestro Bibiano
Torrija en donde tambien estudian sus entrañables amigos Isidro Cotorron
y Sinfonico Fonseca además de la niña Alubia Salpicón(Fam Burron, Tomo 8
pag 3-J., Ed. Porrua)
Es
importante hacer notar la bondad de la familia, que adopta al niño a
pesar de estar "en la última miseria", como diría alguno de los
personajes.
Regino Burrón Tacuche (alias El Tejocote)
Regino
chico, también llamado "El Tejocote", por su naríz de bola y pelirroja
cabellera (tejocote es una pequeña fruta color naranja intenso, típica
en el centro de México), es el primogénito del matrimonio Burrón
Tacuche.
En
algunos episodios de la historieta se revela que es un dedicado
estudiante de bachillerato, de caracter serio y formal, aunque sin dejar
de mostrar el impetu de su edad y algunos otros rasgos impulsivos,
heredados sin duda de su madre, Doña Borola Tacuche de Burrón.
Sin
embargo, en la gran mayoría de sus apariciones en la historieta, se
muestra como la mano derecha de su padre Don Regino en la peluquería "El
Rizo de Oro", de la cual es el orgulloso propietario y a quien "El
Tejocote" respeta y obedece por encima de todo y de todos.
Macuca Burrón Tacuche
Macuca
es la única hija del matrimonio Burrón y por ende, la consentida de
casa, a quien sus padres y hermanos (Regino y Foforito) celan y protegen
con ahínco, es el unico personaje de toda la historieta que no tiene la
nariz redonda.
Ingenua
e inocente, Macuca, conocida como la "pecocha" dedica casi la totalidad
de su tiempo en ayudar a su madre en las tareas del hogar y en
acompañarla en sus singulares iniciativas, de las cuales casi siempre se
muestra insegura y en ocasiones abiertamente avergonzada.
Igualmente,
en algunos episodios de la historieta se revela que es estudiante en
una academia "para señoritas"; Macuca Burrón es el personaje arquetípico
de las decentes y honradas "hijas de familia" en la clase media
mexicana de mediados del siglo XX.
Wilson, el perro
El
Perrito de la Familia, de nombre Wilson, no tiene una raza definida
pero siempre está presente en sus aventuras, tiene por costumbre
acompañar a Don Regino y a sus hijos al "Rizo de Oro". Por lo menos un
capitulo se dedicó a la mascota y narró de sus peripecias cuando se
extravía al no poder acompañar a sus dueños en el camión, por lo que es
atropellado por un ciclista y termina en un basurero en donde tras
platicar (en idioma perruno) con varios canes, emprende el viaje de
regreso a casa, siendo acogido tras pasar la noche en el quicio de la
puerta de una señora acaudalada y casualmente amante de los perros que
ordena lo bañen y perfumen, pero al tratar de convivir con los perros de
la señora es agredido y escapa de la casa, llegando a manos del señor
Burrón que lo devuelve a su hogar y termina con la angustia de la
familia.
Personajes Secundarios
Cristeta Tacuche
Tía de Borola, es multimillonaria y vive en París desde hace varios años tras haber emigrado de México debido a la persecución de millonarios durante el gobierno de Echeverría. Apodada "la Reina de París" o "la Timborota" por sus amigos de mayor confianza, emplea a un ejército de mucamas mexicanas comandadas por Boba Licona, su secretaria personal y amiga más cercana. Tiene como mascotas dos cocodrilos, Pierre y Marcelo, quienes habitan la alberca de su mansión. Cristeta lucha con
ellos a modo de ejercicio matutino sin que los reptiles parezcan querer
devorarla a ella o a sus sirvientas. Duerme siempre rodeada de sus
perritos.
Su eterno enamorado es Toto Roquefort, el "Rey del Queso",
además de muchos otros pretendientes a quienes galantemente rechaza
(incluidos el Rey de la Mostaza y el Rey del Bacalao Noruego), pues
siempre encuentra sus manerismos personales insoportables. Le gusta ir a
cenar a lujosos restaurantes de París, como "La Cazuelé", donde pide regularmente alguno de sus platillos favoritos: toritoalcaparrado, ballenato nonato u ojos de canario a la "piripitifir".
Es la única persona en el mundo que se ha dedicado a recorrer los siete mares para echarle moronas de pan a los peces.
Boba Licona
Secretaria personal de Cristeta, es también su mejor amiga. Bobita es la voz de la conciencia en la mansión y no duda en reprender a Cristeta por sus excesos.
Ruperto Tacuche
Hermano
de Borola y sobrino de doña Cristeta. Un antiguo ladrón, que
actualmente se ha regenerado y lleva una vida decente como maestro
panadero en la panadería "La hojaldra". Vive enamorado de Bella Bellota,
una gentil viuda a quien un antiguo compañero de fechorías le confío al
morir junto con el hijo de éste, Robertino.
Su
aspecto es extraño, por decir lo menos. De niño era hiperactivo, lo
cual lo llevó a echarse una olla de leche hirviendo encima por
accidente. Desfigurado de por vida, Ruperto entro en una actitud rebelde
y autodestructiva, eventualmente abandonando la casa de su tía y
rodeándose de las malas compañías que lo hicieron caer en el crimen
profesional. A raíz de su accidente, siempre lleva la cara cubierta por
una bufanda, dejando ver solamente una negra faz. A pesar de ser
actualmente una persona de bien, sus antiguos compañeros siempre tratan
de hacerlo volver al oficio, y los corruptos agentes de policía lo
buscan, amedrentan y torturan cada vez que un ilícito se comente
relacionado con las actividades y amistades pasadas del panadero.
Ruperto simplemente se resigna a esto, tratando siempre, aunque sin
éxito, de hacer razonar a los "tecos" y convencerlos de la verdad.
Ruperto
es tal vez el personaje más complejo de la historieta, siempre en el
constante dilema de que hacer para sobrevivir. Su dilema sobre la
rectitud y sobre si el fin justifica los medios se ven reflejados en
muchas historias donde trata de conseguir dinero para ayudar al hijo de
Bella Bellota. El diseño en particular de este personaje es de destacar,
ya que tiene más personalidad y refleja de mejor manera el ingenio de
Vargas.
Bella Bellota
Eterno
objeto de amor platónico de Ruperto Tacuche. Al principio, tanto ella
como él rechazaban la evidente atracción mutua que sentían: ella por ser
viuda, él por ser amigo de su difunto marido. Dedicada en cuerpo y alma
al cuidado de su inválido hijo Robertino, Bella Bellota tenía
recurrentes problemas con Ruperto por el tipo de amistades que éste
sostenía. Con el tiempo, ambos llegaron a aceptar sus sentimientos,
aunque ella sigue siempre firme en rehusarse a vivir juntos sin antes
estar legalmente casados.
Robertino
El hijo de Bella Bellota, quien sufre de poliomielitis y no conoció a su padre. Considera a Ruperto como su tío.
Lucila Ballenato
Apodada
"La Gorilona" por su enorme corpulencia, es hermana de un conocido de
Ruperto y, en un momento, aspirante de sus quereres. De moralidad
cuestionable, tenía una ojeriza particular con la santurrona Bella a
quien el panadero procuraba tanto, pero con el tiempo las dos mujeres se
convirtieron en grandes amigas, para descontento de Ruperto, quien
tolera poco a la "Gori" por estar ésta siempre metiéndolo en
dificultades, aunque disfruta conversar con ella y sabe que es una amiga
de ley. La "Gorilona" cuenta con un hermano llamando Renato Ballenato
que es un vago sin remedio.
Don Quirino
Propietario y administrador del hotel "El
Catre", lugar donde vive Ruperto. Le gusta platicar con éste cuando
regresa por las mañanas de su empleo como panadero. A Don Quirino le
encantan las campechanas y las chilindrinas sopeadas con un buen café; también es gran aficionado al chisme.
Susano Cantarranas
Padre biológico de Foforito. Es un pepenador que casi siempre anda borracho por entrarle duro al "caldo de oso" o "tlachicotón" (pulque). Flojo y poco fiel a su esposa, la Divina Chuy, tiene fama de mujeriego en la colonia donde habita, "EL Lodazal".
La Divina Chuy
Aguantadora
novia de Susanito Cantarranas. Al igual que Susi, como le llama
cariñosamente, es pepenadora y viste como encueratriz o exótica,
actividad en la cual labora de tanto en tanto. En ocasiones ha intentado
pagar a su marido con la misma moneda y tener aventuras con otros
hombres, pero el amor que siente por Susano es mucho y siempre termina
volviendo con él. El apellido de la Divina Chuy pocas veces es
mencionado, pero en Tomo 4 de la serie editada por Porrua en la pag
11-A,se meciona qu el Cicuil.
Floro Tinoco, alias El Tractor
Hijo del rico empresario industrial Titino Tinoco, es un verdadero dolor de cabeza para su padre. Floro tiene alrededor de catorce años, aunque su enorme complexión lo hace ser más grande que el resto de los personajes; su inteligencia, sin embargo, es otro asunto. Aunque es un genio para tripular y arreglar máquinas de tecnología de punta (como los son sus mini aviones y automóviles), en cuestiones académicas deja mucho que desear. Apenas recientemente aprendió a recitar las vocales y nunca ha terminado el abecedario completo,
además de solo saberse la tabla del 1, lo cual es un dolor de cabeza
para cualquier maestro particular que su millonario padre ha contratado.
Aunque
no es una persona mala, Floro siempre se mete en problemas, muchas
veces tratando de ayudar a Doña Borola en sus alocados proyectos. Como penitencia por sus continuos destrozos de autos, aviones y otras propiedades, su padre acostumbra recluirle en su propia cárcel particular, la cual cuenta con todas las comodidades.
Doña Gamucita Botello Pericocha, viuda de Pilongano
Conocida
de los Burrón, Gamucita es una viejecita quien, a pesar de su avanzada
edad, trabaja duro de sol a sol lavando ropa ajena para mantener su
hogar y a su hijo Avelino, un aspirante a poeta que es un flojo,
desaseado y desobligado. Se distingue por su diminuta estatura y enormes
zapatos(casi del tamaño de su cuerpo).
Gamucita
es la viuda de don Canuto Pilongano, quien trabajaba como conductor de
tranvía y murió en un accidente vial. Nunca ha ocultado la molestia que
siente de ver a su hijo día tras día sin hacer nada, exigiendo a éste
que consiga un trabajo de verdad. Aun así, pocas veces ha faltado la
señora a sus deberes de madre, privándose muchas veces de alimentos para
darle a su hijo al menos frijoles refritos y café negro (los cuales
Avelino impugna y maldice, aunque nunca rechaza). Gamucita duerme en el
suelo y se levanta de madrugada para ir por la ropa que lava,
despertando a su hijo a media mañana con el aroma de su frugal desayuno
diario.
En
más de una ocasión Gamucita ha intentado dar una lección a su hijo para
obligarlo a valerse por sí mismo, aunque nunca lo ha conseguido. Una
vez, secretamente, escapó de su casa para pasar un año entero con sus
amigos los Burrón, tan sólo para regresar a su casa y descubrir a
Avelino en estado de hibernación, durmiendo entre las telarañas y polvo
que en ese año se había acumulado alrededor del durmiente.
Avelino Pilongano
El
hijo único de Doña Gamucita. Fue niño prodigio, pero su inteligencia
promisoria se malogró a muy tierna edad cuando “se cayó de cuernos” (de
cabeza) en el Cerro de la Estrella, (en la actual Delegación Iztapalapa,
al oriente de la Ciudad de México) a donde su papá lo llevó a volar
“papalotes” (o sea, cometas) y una ráfaga de viento lo arrastró hasta
hacerlo caer desde un promontorio rocoso. A pesar de ser un adulto vive a expensas del trabajo de su madre, escudado en el pretexto de que él se dedica a escribir versos. Cuando se le presiona para obtener un trabajo remunerado, Avelino siempre argumenta que un artista de
su talla no puede rebajarse a realizar ningún tipo de trabajo físico.
Acostumbra rodearse de personas de gustos similares a los suyos, con
quienes suele pasar los días holgazaneando en los jardines de la capital mexicana.
Apodado
"El Babotas" por su contante apariencia de ensimismado y poco atento,
la calidad de su trabajo como poeta dentro de su universo no es muy
clara, pues a pesar de que sus libros "Vibraciones del Caletre" y
"Bitles de Calzón y Huarache", con el que ganó los Juegos Florales de
San Teporingo de las Iguanas, nunca han sido publicados, es un amigo
respetado de poetas reconocidos, como Octavio Paz.
Un cínico de
corazón, su perspectiva de la vida se refleja en la total
desconsideración que tiene hacia su madre: en una ocasión planeó casarse
con una joven tan perdida como él, y sin rodeos le pidió a su madre que
se fuera de la casa, pues "la madre en la casa de los recién casados,
no va"; también intentó casar a Gamucita con un millonario, para así él
poder darse la gran vida. Tampoco tiene empacho en dormir en
la única cama de su casa, no ayudar a su mamá con los enormes paquetes
de ropa que esta carga, o devorar la última porción de frijoles refritos que queda en su casa a expensas del ayuno de su anciana madre.
Para
redondear el asunto, en las pocas ocasiones en que realmente está
dispuesto a trabajar sufre toda clase de infortunios, como caerse de un
edificio en construcción al laborar de ayudante de albañil, quedarse
encerrado en un ascensor al trabajar como elevadorista, o ser bañado en
harina y horneado (literalmente) al ser aprendiz de panadero en "La
Hojaldra". Estos sucesos no hacen sino respaldar aún más sus argumentos
contra el trabajo.
En
uno de los capítulos Avelino por fin consigue un trabajo acorde a sus
aptitudes, lo contratan para dormir plácidamente en la sección de
colchones en un aparador de una mueblería todo a la vista del público,
desde luego hace muy bien su trabajo sin embargo renuncia después de
unos cuantos días de "ardua labor" pues llegaba a casa muy cansado de
trabajar. Sobra decir que su protectora madre lo apoya en su decisión..
Alubia Salpicón
Amiga de Foforito, es una aventajada y virtuosa estudiante de tololoche,
instrumento que Alubia siempre lleva a cuestas a pesar de rebasar su
corta estatura. Gracias al hecho de que recibió una gran herencia de
manos un matrimonio que mucho la estimaba, Alubia suele guardar en la caja de resonancia del instrumento diversos víveres e implementos para ayudar a los necesitados, aunque a veces estos abusen de su gran generosidad.
Kakiko Kukufate
Es un extraterrestre proveniente del planeta Marte,
cuya primera aparición se da en el episodio 86, del 2 de mayo de 1980.
Su aspecto es el de un pequeño ser verde, de piel escamosa, antenas,
orejas como bocinas y un solo ojo muy grande en la frente. Kakiko
Kukufate conoce a los Burrón después de contactar primero a Doña Borola,
dejándole un transmisor para comunicarse con ella desde Marte, o
Karakatiako, como llaman sus habitantes al Planeta Rojo. El marcianito y
Borola entablarán una gran amistad, que convertiría a Borola Tacuche en
una de las primeras mexicanas en tener un encuentro cercano con un ser extraterrestre. Según Kakiko, en Marte se vive una sociedad ideal en la cual nadie pasa privaciones, ni existen guerras ni corrupción,
pero que esa sociedad idílica sólo se construyó después de castigar
duramente a los corruptos y explotadores. Kakiko nos aclara que en su
idioma Karakatiako significa el Lugar de la Paz Eterna, de manera que su sociedad y su tecnología son
por lo anterior superiores a sus contrapartes terrícolas. Los marcianos
se alimentan de aire y su estado de ánimo es denotado por su
temperatura corporal, la cual es muy fría cuando su humor es bueno y
ardiente cuando se enojan. De acuerdo con Regino, sus escamas cortan
como navajas, razón por la cuál no le agrada demasiado ser abrazado por
el marciano. Los marcianos, tienen también la facultad de hacerse
invisibles a los humanos. El lenguaje de los marcianos abunda en el uso
de las sílabas con las letras "k"y "f". Como curiosidad, se puede citar
el hecho de que las naves de los marcianos en La Familia Burrón se
parecen a los platillos voladores de George Adamski. Este personaje bien podría ser uno de los más originales en la ciencia ficción mexicana.
Otros Personajes
- Sinfónico Fonseca: Amigo y compañero de Foforito; toca el "bombardón", instrumento parecido a la tuba.
- Isidro Cotorrón: Compañero y amigo de Foforito y Sinfónico, quién toca el violín.
- Conde Satán Carroña: Vampiro adicto al "agua de jamaica".
- Cadaverina de Carroña: Esposa de Satán Carroña.
- Narciso o "Chicho": El mayordomo del conde Carroña, quien debe sus color verde al hecho de tener cientos de años de no dormir.
- Pinga Diabla: Vampira amiga de Satán Carroña.
- Don Sombroso Mortis: Calacón personaje, amigo de Cadaverina.
- El diablo Lamberto: Diablo mayor y señor del Infierno.
- Don Titino Tinoco: Padre de Floro.
- Telesforeto Colín, el "Sapo-Rana": Pepenador amigo de don Susano y de la divina Chuy; ventrílocuo afamado venido a menos por los vicios del alcohol, su muñeco Pompeyo es su conciencia.
- Don Briagoberto Memelas: Ambicioso y trinquetero cacique de "La Coyotera" y criador de "cuaco-pollos" (mezcla de caballo y pollo).
- Don Juanón Teporochas: Cacique de "San Cirindango de las Iguanas", amigo de Don Briagoberto y compadre de Don Regino.
- Generoso, el chivero: Sus terrenos limitan con las tierras de los tres caciques.
- El güen Caperuzo: Cacique de "El Valle de los Escorpiones".
- Caledonia: Hermana del güen Caperuzo.
- Jovito Capaloros: Diputadete por chocientavo distrito,arbitrario, abusivo y con su matona al cinto,es la versión actualizada de don Filemon Metralla y Bomba.
- El peterete salvaje: Mezcla de caballo y vaca a quien Generoso enseñó a hablar.
- El currutaco llanero: Extraña ave proveniente del Bolsón de Mapimí y amigo de Borola quie comprende su complicado "idioma".
- La bruja Julisa: Amiga de Generoso.
- Felipa Rejon, Cancionera de musica ranchera, enamorada de don Briagoberto Memelas.
- El Tata-ruco: Anciano amigo del güen Caperuzo, a quien ayuda con sus consejos.
- El cuaco-pollo: Invento de Don Briagoberto Memelas, es la cruza de un caballo con un pollo.
Valoración
La Familia Burrón comparte algunas características con otra famosa familia dibujada, Los Simpson,
a la cual precede por varias décadas. Tanto la historieta mexicana como
la exitosa serie animada estadounidense hacen uso de la crítica mordaz
de la sociedad y recurren a la farsa, a la ironía y, en ocasiones, a lo
grotesco, para retratar con humor situaciones que pueden ser familiares
para mucha gente en la vida real.
El poeta mexicano Hugo Gutiérrez Vega ha
escrito una "Oda a Borola Tacuche de Burrón (Escrita en versículos
chipoclutos y dedicada a la Barda Chachis Pachis Palemeque), compilada
en el libro Peregrinaciones. Poesía reunida (1965-1999) (Textos de difusión cultural UNAM, México, 1999. Página 573): Oda a Borola Tacuche de Burrón.
Tambien Rodrigo González hace referencia a la historieta en su canción No estoy loco y
hace notar su gran influencia o parecido al escribir, con las
ocurrencias de la vida diaria de la familia Burrón, o mejor dicho, con
la cotidianidad de la vida de la gran ciudad.
Se
ha comparado la obra de Gabriel Vargas en la historieta con la de
Salvador "Chava" Flores como compositor de canciones que reflejaron la
vida de los habitantes del Distrito Federal en la segunda mitad del
Siglo XX, ambas con un gran valor sociológico.
Homenajes
En
1987 la emisora Radio Educación grabó 30 episodios radiofónicos
dedicados a estos personajes; la producción estuvo a cargo de Alejandro
Ortiz Padilla y la musicalización y efectos sonoros a cargo de Vicente
Morales. Se retransmitieron después del fallecimiento de Gabriel Vargas.
El
Servicio Postal Mexicano dedicó una estampilla a "La Familia Burrón" en
2004, como parte de la serie "La caricatura en México", ilustrada con
Borola Tacuche.
Referencias
- ↑ Bartra, Armando en Piel de papel. Los pepines en la educación sentimental del mexicano, para la Revista latinoamericana de Estudios sobre la Historieta, vol 1, no. 2 (junio de 2001), p. 67 a 90.
Enlaces externos
- Una entrevista al creador de La Familia Burrón, Gabriel Vargas, publicada en la revista semanal Etcétera.




















1 Comentarios
¡Excelente!
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